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LA ESTRUCTURA Y FUNCIONAMIENTO DE LA NATIONAL FOOTBALL LEAGUE

 

Mayra Angélica Rodríguez Avalos[1]

 

Las estructuras sociales son moldeadas por factores migratorios, procesos colonizadores y atravesada por intereses geopolíticos y capitales, por tanto, se requiere de reflexión y critica para comprenderlas. Elementos como actores, roles, estatus, normas, principios y el propio capital económico delinean su andamio y funcionamiento, de lo cual no es ajeno el deporte en general en cuanto patrón organizativo social y en particular como la National Football League (NFL) da cuenta.


El SuperBowl[2], platillo fuerte de la NFL, registró en su edición LIX 126 millones espectadores de acuerdo con Nielsen Media Research[3], una cifra interesante respecto de un evento deportivo nacional e identitario que trasciende fronteras, más allá de Alemania, Canadá, Japón y México, donde se juega en rango colegial o profesional, la expectación internacional ha crecido desde hace algunos años con la disputa de diversos encuentros de la temporada regular en estos países - a excepción de Japón – y sumando a otros, como Brasil y a partir de esta temporada a España, en adición a la constante presencia de afición en América Latina, que sigue la transmisión en vivo de las dieciocho fechas regulares, los encuentros de postemporada y por supuesto el gran juego por cadenas filiales de la señal estadounidense.


El interés en un deporte emblemático en el país de las barras y las estrellas en el hodierno contexto plantea la necesidad de reflexionar sobre el gusto por el juego de las tacleadas, monopolizado por la NFL, una estructura surgida en la meca capitalista y atravesada por el racismo sistémico. Por ello, en vísperas del inicio de los playoffs – juegos de postemporada – y dando seguimiento a la otrora publicación “Los procesos de integración intercultural y decolonial en la National Football League[4], se reapertura este espacio que va más allá del amor por un deporte que despierta un rizoma de emociones, avocándose a la reflexión con base en el dialogo transdiciplinario con narración histórico-crítica, para visualizar su complejo andamio y evidenciar la influenza del capital en él.

 

1.     La emersión de la National Football League 

La American Professional Football Association nace en 1920, el año siguiente modifica su nombre como American Professional Football League, asumiendo la actual denominación en 1922[5]. En las siguientes tres décadas se posiciona como el deporte favorito de la sociedad estadounidense predominante blanca, en virtud de que a la época operaba el sistema de segregación social, bajo el eufemismo de “separados pero iguales”[6], emanado de la aplicación de las leyes Jim Crow, vigentes durante casi cien años[7], que perpetuaron las desigualdades estructurales en perjuicio de las personas afrodescendientes, que en el particular, dificultaron o impidieron su acceso a los partidos, pero que no obstaculizaron que formaran parte del incremento de afición, lo cual no paso desapercibidos para los intereses económicos de los dueños de las franquicias y otros aspirantes a serlo.


Precisamente, en 1958 cuando la NFL contaba con 12 equipos divididos para sus encuentros en la Conferencia Este[8] y la Conferencia Oeste[9], Lamar Hunt hijo del propietario de la Hunt Oil Company[10] presentó la oferta para hacerse de los Chicago Cardinals, la cual al ser rechazada le motivó para conjuntamente con But Adams[11] - también ligado al negocio petrolero - impulsar la formación dos años más tarde de la American Football League (AFL), operante de 1960 a 1969 e integrada por diez franquicias insertas en la División Este[12] y la División Oeste[13]; fundando el propio Hunt, a los Dallas Texans (1959) renombrados más tarde Kansas City Chiefs (1963), con su traslado a este estado; mientras que, Adams fundó los Houston Oilers (1960) que posteriormente se convirtieron en los actuales Tennessee Titans (1999) con el cambio de sede.


La AFL prontamente se convirtió en fuerte competidora para la NFL, con un sistema más agresivo en el juego ofensivo e incorporando jugadores provenientes de las Universidades Históricamente Negras (HBCU)[14] descartadas tácitamente por la NFL – un tema abordado previamente[15] - y de las que surgieron jugadores reconocidos como Walter Peyton[16] (Jackson State) y Robert Lee Hayes[17] (Florida A&M (FAMU), que contribuyó en la adhesión de nueva afición.


Lo anterior dio paso a una férrea rivalidad entre las ligas, la NFL se expandió con nuevos equipos como los Dallas Cowboys, Atlanta Falcons, y, Minesota Vikings, pero el “botín” más preciado eran los propios jugadores, así que, al ser un negocio rentable gracias a los contratos sobre los derechos de transmisión de los encuentros, la NFL con ABS y la AFL con NBC, incrementó su capacidad para reclutar jugadores colegiales, evitando al tiempo, que estos se fueran a la liga contraria[18]. Este duelo que iba más allá del emparrillado y era jugado en el campo financiero, donde el poder y la influencia de los dueños del capital son las estrellas, les conmino a tomar control sobre los costos y salarios, sin que influyera la decisión del equipo al que irían los jugadores, como sucedió con Joe Namath, el quarterback (QB) de la Universidad de Alabama, que al rechazar al St. Louis Cardinals de la NFL y firmar con los New York Jets de la AFL sus percepciones salariales incrementaron[19].


Por tanto, para evitar la existencia de un Draff[20] por cada liga y mantener el control financiero, en 1966 se pactó su fusión formalizada en 1970 que estructuró la actual NFL, integrada por la Conferencia Nacional (NFC) y la Conferencia Americana (AFC). Durante los acuerdos previos, se creó la Reunión Anual de Selección de Jugadores, que celebraría un solo Draff; así como, el World Championship Game, un encuentro de campeonato entre los ganadores de cada liga, jugándose por primera vez en 1967 con el encuentro disputado entre los ya para entonces Kansas City Chiefs (ver supra) y los Green Bay Packers, del que resultaría campeón y acreedor del World Championship Game Trophy este último.  El juego fue renombrado concretada la fusión como SuperBowl, mientras que el trofeo se denominó Vince Lombardi Trophy en memoria tras la muerte a causa de cáncer del entrenador de los Green Bay Packers, un homenaje al originario y dos veces ganador de este encuentro, siendo los primeros en obtenerlo bajo este nuevo esquema los Baltimore Colts (Indianapolis Colts a partir de 1984), al vencer a los Dallas Cowboys 16 a 13.

No obstante que la decisión no afectó el nivel de juego entre las franquicias competidoras, el interés económico y no la calidad deportiva, fue lo que se impuso para transformar la organización deportiva en lo que hoy en día es, que no tuvo oposición en las primigenias asociaciones de jugadores, un aspecto que habría sido relevante con el fin de garantizar que el interés por su bienestar y seguridad fueran elementos estructurales de la organización desde su conformación como una única liga.


2.     El poder económico en la NFL

La rentabilidad es el cimiento de la NFL, y por tanto atraviesa todo su funcionamiento que ha incidido en la seguridad de su talento deportivo, el principal generador de las ganancias económicas de la liga, sin ellos, ningún producto tendría valor. Por ejemplo, el jersey que se utiliza para identificar el equipo y la posición de un jugador,  más allá del valor de uso, adquiere beneficios económicos por su valor de cambio, ya que este y otros productos que se elaboran – como sudaderas, gorros, llaveros, etc. – para su venta, incrementan su valor por el emblema que representa el propio jugador, cuya demanda de los aficionados no responde a la utilidad que el objeto tiene en sí, sino por el símbolo que representa, lo que Marx denomina fetichismo, cuya plusvalía se dirige a la NFL y las marcas que la patrocinan, mientras que los jugadores pueden percibir algunas ganancias al integrarlas a su salario – que no es igual en todos los casos, ni tampoco en proporción a lo que la organización y marcas perciben – al tiempo que invisibilizan el trabajo humano aplicado para su elaboración, porque las personas que realmente emplearon la fuerza de su trabajo en la manufactura del producto no obtienen ganancias.


Ahora bien, si los jugadores son fundamentales para la NFL, su seguridad debe ser un tema primordial, sin embargo, el primer protocolo de conmociones se implementó hasta 2009. Si bien desde 1920 los jugadores comenzaron a utilizar cascos de cuero blando y unos meses más tarde de cuero duro para la protección de su cabeza, fue hasta 1943 que su uso fue declarado obligatorio, remplazándolo por uno de plástico con relleno acolchado seis años más tarde – agregándose por los Rams el uso de un logo -  y hasta 1955 – bajo el diseño patentado por el entrenador Paul Browm de los Cleveland Browns – se agregó una barra de protección frontal en el rostro que ha ido evolucionando, incorporando a partir de 1970 cámaras de aire y burbuja de aire interconectadas para mejor adaptabilidad y mayor protección, implementado para 1980 revestimientos de policarbonato y vísceras de protección, con sistemas de amortiguación y suspensión avanzada en los modelos elaborados por los fabricante hasta el 2000[21].  A partir de 2014, otros factores fueron considerados para el diseño de los casos y la seguridad tanto en el campo de juego como para la calidad de vida futura de los jugadores, derivado de la investigación científica ante la cual la NFL era reticente.


En 2005 el médico Bennett I. Omalu, publicó en la revista de alto nivel Neurosurgery,[22]  conjuntamente con M.D., M.P.H.; DeKosky, Steven T. M.D.; Minster, Ryan L. M.S.I.S.; Kamboh, M Ilyas Ph.D.; Hamilton, Ronald L. M.D.; Wecht, Cyril H. M.D., J.D, el artículo Chronic Traumatic Encephalopathy in a National Football League Player, la evidencia forense mediante la cual “se revelaron cambios neuropatológicos consistentes con una lesión cerebral traumática repetitiva a largo plazo”[23], un hallazgo obtenido del examen de autopsia practicado al center de los Pittsburgh Steelers por quince temporadas y dos más con los Kansas City Chiefs - con quienes se retiró a los 38 años – Michael Lewis Webster, mejor conocido en el argot deportivo como Iron Mike.

Su posición como el nombre indica, es colocado al centro de la línea ofensiva para bloquear, generalmente, al defensive tackle (TC) y proteger al QB, que implicó su exposición reiterada a impactos en la cabeza, provocando que su cerebro fuera expuesto a repetidos movimientos bruscos sin protección alguna, ya que, si bien el uso del casco protege el cráneo, el vital órgano se encuentra aislado flotando en el líquido cefalorraquídeo (LCR)[24] sin protección alguna, llamado la atención como apunto el médico Omalu sobre “la necesidad de nuevos estudios en la cohorte de jugadores jubilados de la NFL para elucidar las secuelas neuropatológicas de lesiones cerebrales leves repetidas en el fútbol profesional”[25].


Lejos de interesar a la multimillonaria NFL la información científica expuesta y frente a posibles y futuras demandas de los propios jugadores de las franquicias, pretendió enterrar el tema, emprendiendo una campaña que emula aquella de 1956, cuando tras la información reza pública por el científico Clair Patterson[26] sobre el exceso de plomo en el medio ambiente como consecuencia de su empleo industrial y las afectaciones que este metal estaba causando a la salud de las personas, la industria petrolera financió un estudio “a modo” dirigido por el científico Robert A. Kehoe[27], para sostener que el empleo del tetraetilo de plomo como un aditivo en gasolina no estaba relacionado con el incremento de plomo en el ambiente, cuyas “leves” concentraciones se debían a causas meramente naturales y por tanto, no resultaban perjudiciales para el ser humano adaptado ya a ellas, sin embargo, tras veinte años de ataques y pretendidos actos para deslegitimar tanto a Patterson como su hallazgo científico el uso industrial del plomo está prohibido[28] precisamente por el daño que causa a la salud humana.


Así, la campaña de desprestigio de la NFL contra el patólogo forense Bennett I. Omalu y su diagnóstico de Encefalopatía Traumática Crónica (ETC), buscaba desacreditar tanto la evidencia científica a través de su comité de lesiones cerebrales traumáticas leves, encabezado por Elliot Pellman (reumatólogo), Ira Casson (neurólogo) y, David Viano (especialista en medicina de la educación física y el deporte), al enviar una carta al editor exigiendo la retractación de la información emitida en el artículo de la revista, alegando sin evidencia científica que la actividad en el emparrillado no conducía a la destrucción del cerebro de los jugadores y atacando la integridad profesional del médico Omalu, por su origen nigeriano, que desde el racismo estructural latente en la NFL, lo hacía ‘insuficiente’ para tener la capacidad de emitir tal diagnóstico. Aceptar el riesgo que representaba el conocimiento de las consecuencias por la práctica profesional del fútbol americano supondría para la NFL el rediseño en el esquema de juego.


Sin retractación alguna ni del autor ni de la revista médica, se publicó un segundo artículo titulado Chronic Traumatic Encephalopathy in a National Football League Player: Part II, mediante el cual se documentó  el caso Terry Long, jugador profesional con los Steelers durante ocho temporadas como guardia ofensivo (G), encargado de bloquear a los defensores para proteger al QB en jugadas de pase y abrir huecos para los corredores en jugadas terrestres, quién murió a los 45 años después de beber anticongelante, cuyo cerebro tras su estudio revelo los signos del ETC.


Andre Maurice Waters, safety durante nueve años con los Philadelphia Eagles y un año más para los Arizona Cardinals, cuyo rol de juego es la protección contra pases largos y jugadas terrestres profundas, con acción concreta de acuerdo a la posición que ocupe en el diseño de la jugada, previamente promovió ante la NFL  la petición para la obtención del plan de retiro por discapacidad, la cual, no obstante las numerosas contusiones derivadas de los juegos, el dolor y depresión debilitante que alego durante los diversos reclamos fue rechazada por la organización[29], se suicidó a los 44 años mediante un disparo en la boca en 2006, convirtiéndose en el tercer caso de ETC detectado.


El cuarto caso es el de Justin Conrad Strzelczyk, otro jugador de los Steelers, como  offensive tackle (OT) una subcategoría de tackle, con la función de bloquear a los defensores para proteger al QB y abrir espacios para los corredores, falleció  a los 36 años al chocar a bordo de su vehículo contra un camión que transportaba sustancias inflamables, después de reiteradas ocasiones que mostraba comportamientos agresivos y manifestaba escuchar voces, el análisis de su cerebro fue compatible con los casos precedentes, también padecía ETC[30].


Todos estos casos documentados, se retraen a jugadores que dada su posición de juego cuerpo a cuerpo para lograr la jugada – ofensiva – o, en su caso, impedirla o detenerla – defensiva – les expone a recibir una serie de contusiones; por ello, aceptar la relación entre la acción de juego y la ETC por la NFL era indispensable, ello permitiría mejorar los diseños de protección y también emitir reglas para el juego en pro de la seguridad de su ‘activo más valioso’; sin embargo, el posible menoscabo económico para una estructura que a la época generaba alrededor de ocho millones de dólares al año, que de acuerdo con los índices de 2024, ronda entre los diecinueve y veintisiete millones de dólares anuales, sería considerable.


De acuerdo con la periodista Jeanne Marie Laskas en 2007 el recién nombrado comisionado Roger Goodell, convocó a los  médicos y entrenadores de las 32 franquicias – entre otros invitados - para tratar el tema sobre contusiones cerebrales, de la cual fue marginado el médico Omalu[31], quien identificó la ETC en los jugadores, y era ajeno a los intereses de la liga ya que no era ni siquiera un aficionado del juego, su credibilidad se mantenía supeditada a su origen nacional, así que la validación de la información obtenida por su investigación científica forense, financiada incluso por él mismo, derivó de la intervención en el caso del neurocirujano Julian Bailes, médico de los Steelers durante una década, cuando precisamente eran jugadores del equipo Webster, Long y Strzelczyk.


Los cimientos de la NFL se cimbraron en 2011 tras el suicidio mediante un disparo en la boca del también safety Dave Russell Duerson jugador por seis años de los Chicago Bears, uno con los New York Gigants y finalmente por dos años con Phonenix Cardinals - con quienes se retiró – cuyo cerebro fue analizado por el Centro de la Universidad de Boston para el Estudio de la Encefalopatía (CSTE) a petición expresa de este – de acuerdo con la nota escrita que dejará – que  reveló el diagnóstico de ETC, reculando la NFL tras la intervención de un centro de investigación de prestigio, dirigido por la neuróloga Ann McKee cuya carrera se ha centrado en el estudio de la neurodegeneración y las consecuencia a largo plazo de las lesiones repetitivas de la cabeza en los deportes de contacto y el servicio militar[32].


3.     La ciencia y conocimiento ¿propulsor de cambio?

La dignidad humana fue la directriz del patólogo forense Omalu, un migrante nigeriano, con amplia y consolidada formación académica y con un fuerte compromiso con el trato humano en el servicio forense que prestaba en la cuna de los Steelers, su compromiso con la verdad no se inclinó ante la poderosa pero indolente NFL, que, a pesar de los valores predicados, su funcionamiento se supedita al dinero, es su columna vertebral y por ello, sobrepasa lo netamente deportivo y social que alude son su misión.


A pesar de que desde 1973 existe la NFL Foundation, una organización sin fines de lucro que representa los 32 equipos de la liga centrada entre otros temas en la salud, seguridad y bienestar de los jugadores[33], la organización ejecutó una operación de descredito de la investigación forense del médico Omalu, aun cuando la misma era clara, objetiva y basada en evidencia científica, sus hallazgos estaban directamente ligados al bienestar de quienes sostienen a la propia liga: los jugadores; no obstante, la NFL no titubeo al emplear su poder desmintiendo el estudio, atacándolo así. Como (ver supra) el origen nacional de Bennett Omalu, desatando incluso, la furia colectiva de la afición que vio cuestionado el espacio que les brinda un mecanismo de evasión a ese mundo que niega la vida corriente[34], principalmente en las grandes urbes, complejas e impersonales, porque constituye un lugar controlado para el desahogo individual, que ofrece alivio de la rutina[35] que caracteriza a la sociedad asimilada e inserta en la inercia capital explotadora.


En los siguiente años, otros casos como el Tom McHale, durante nueve temporadas offensive guard (G) en su mayor parte con los Tampa Bay Buccaneers quien falleció en 2008 a los 44 años a causa de una sobredosis de droga y del Linebacker (LB) Tiaina Baul Seau Jr., conocido como Junior Seau, figura relevante de los Chargers y retirado con los New England Patriots, jugando en una posición defensiva para detener la carrera y hacer presión QB, quien se suicidó en 2012 a los 43 años, que revelaron que ambos padecían ETC, han hecho saltar las alarmas, sobre el número de jugadores que podrían desarrollar esta enfermedad, ya que su diagnóstico solo puede realizarse posterior a la muerte, y, conducen a cuestionar, qué otra serie de medidas no guiadas por el impacto económico son factibles de ser adoptadas para garantizar que quienes practican este deporte de contacto, puedan ejercerlo en seguridad presente y para su calidad de vida futura, evitando que sean víctimas de ella a temprana edad madura que oscile entre los 40 y 50 como en los casos anteriormente señalados.


De los 376 estudios realizados por el Centro de la Universidad de Boston para el Estudio de la encefalopatía CSTE se confirmó en 345 la correlación científica entre el ETC y personas que jugaron fútbol americano. De hecho, este grupo ha expuesto científicamente que, jugadores sin historial de contusiones diagnosticadas o reportadas, pero que jugaron como lineman, una posición con mayor exposición a golpes repetitivos a la cabeza, que sugieren traumatismo por subconmoción, es decir, golpes repetidos en la cabeza que sacuden el cerebro sin causar perdida de la conciencia o síntomas claros inmediatos[36] padecer o pueden padecer ETC.


Paulatinamente la NFL ha ido adoptando una serie de medidas para proteger a los jugadores de riesgos innecesarios, entre estos, a) eliminar los bloqueos por debajo de la cintura, b) los derribos por el cuello y los golpes a jugadores indefensos, c) enfatizando las reglas de rudeza contra el QB; además, se ha estrechado la colaboración entre la organización y la Asociación de Jugadores (NFLPA) abordando las jugadas peligrosas o el uso incorrecto del equipo de seguridad; así como, la exigibilidad por parte de la liga para el mantenimiento y pruebas en los campos de juego para reducir el riesgo de lesiones[37].


De la serie de comités y subcomités que son parte de la estructura de la NFL, el Comité de Cabeza, Cuello y Columna ha desarrollado una serie integral de protocolos para diagnosticar y manejar las contusiones cerebrales en los jugadores, junto con una herramienta en la línea de banda para evaluar a los posibles jugadores lesionados en tiempo real, enfatizando que estos deben cumplir los criterios[38] establecidos, antes de que se autorice su regreso al campo tras una posible lesión[39]. además, del monitoreo realizado por los Observadores ATC[40] en cada partido, quienes se focalizan, en especial, en contusiones cerebrales y otras lesiones en la cabeza y el cuello[41].


La ciencia no debe estar condicionada a intereses económicos ni de otra índole, así los hallazgos que se obtengan constituyen herramientas para realizar los ajustes necesarios que prioricen la vida. Al igual, los sistemas jurídicos tampoco deben permitir que sea el dinero el que condicione el conocimiento de los hechos, como dejo constancia la resolución conciliatoria de la class action  promovida entre 2011 y 2012 para representar los intereses de cuatro mil quinientos jugadores frente a la NFL, cuando el Tribunal de Apelaciones de Filadelfia aprobó en 2016 el acuerdo millonario estimado de mil millones de dólares en total, bajo la cláusula condicionante estipulada por la NFL que les prohíbe a los actores en el caso, divulgar el contenido del acuerdo, aun cuando la conexión entre el futbol americano con la ETC tiene sustento médico-científico y la propia estructura deportiva lo ha reconocido.


[1] Doctora en Investigación en Derecho Público Comparado y Procesos de Integración, por la Università degli Studi della Campania Luigi Vanvitelli, Dipartimento di Scienze Politiche Jean Monnet. Email mayra.rodriguez.abogada@gmail.com

[2] El juego del gran domingo, que se fija para el segundo domingo del mes de febrero, debe su nombre a Hunt, para resaltar la importancia de este juego respecto del resto de los juegos, principalmente de aquellos universitarios en donde el término “bowl” ya era empleado.

[5] https://www.espn.com.mx/futbol-americano/nota/_/id/15918757/nfl-equipos-cuando-se-crearon-anos-fundacion-historia. Consultado el 06 de enero de 2026, a las 10:51 horas.  Los equipos originales que integraron la liga fueron: 1) Akron Pros; 2) Buffalo All-Americans; 3) Canton Bulldogs; 4) Chicago Bears; 5) Chicago Cardinals; 6) Columbus Panhandles; 7) Dayton Triangles; 8) Evansville Crimson Giants; 9) Green Bay Packers; 10) Hammond Pros; 11) Louisville Brecks; 12) Milwaukee Badgers; 13) Minneapolis Marines; 14) Oorang Indians; 15) Racine Legion; 16)  Rochester Jeffersons; 17) Rock Island Independents; 18) Toledo Maroons. Sobre el tema consultar en: https://www.nfl.com/sitemap/html/rosters/1922/. Verificado el 06 de enero de 2026, a las 11:06 horas.

[6] Políticas emprendidas en los estados del sur de la unión, como medidas de resistencia a la aplicación de la Décimo Cuarta Enmienda Constitucional, que garantiza la protección igualitaria ante la ley de todas las personas, mediante la cual se perpetuaron las desigualdades estructurales.

[7] Una serie de disposiciones legislativas estatales que fortalecieron el sistema de separación entre blancos y negros, en lugares públicos como escuelas y transporte, así como en las negociaciones privadas, respaldadas por la propia Corte Suprema de la Nación. Sobre el tema en Edwards, F. L. & Thompson, G. B., The Legal Creation of Raced Space: The Subtle and Ongoing Discrimination Created Through Jim Crow Laws, Berkeley Journal ff African- American Law & Policy , vol. XII:I

[8] New York Giants, Cleveland Browns, Pittsburgh Steelers, Washington Reedskins, Chicago Cardinals, Philadelphia Eagles. En https://www.nfl.com/sitemap/html/rosters/1958/. Verificado el 06 de enero de 2026, a las 11:11 horas.   

[9] Baltimore Colts, Chicago Bears, Los Angeles Rams, San Francisco 49ers, Detroit Lions, Green Bay Packers. Idem. 

[10] Haroldson Lafayette Hunt, Jr., mejor identificado como HL Hunt.

[11] Kenneth Stanley Adams Jr. presidente y director ejecutivo de Adams Resources & Energy Inc., un proveedor mayorista de petróleo y gas natural. Para conocer más en https://www.tennesseetitans.com/history/adams-bud/. Cosultado el 04 de enero de 2026, a las 14:30 horas.

[12] Boston Patriots, Bufallo Bills, Houston Oilers, Miami Dolphins, New York Titans,

[13] Cincinnati Bengals, Dallas Texans (1959)/ Kansas City Chiefs (1963), Denver Broncos, Los Angeles/San Diego Chargers, Oakland Raiders,

[15] Consultar la publicación “Los procesos de integración intercultural y decolonial en la Liga Nacional de Fútbol”, disponible en: https://www.projetoruptura.org/post/los-procesos-de-integraci%C3%B3n-intercultural-y-decoloniales-en-la-national-football-league 

[16] Jugo para los Chicago Bears, como

[17] Atleta de alto rendimiento, gano las medallas de oro en 100 metros y el relevo 4x100 en los juegos olímpicos de Japón (1964), posteriormente jugo como wide receiver para los Dallas Cowboys, se retiró jugando para los San Francisco 49ers.

[20] Mediante el cual son seleccionados de acuerdo con los turnos asignados a las franquicias los jugadores universitarios graduados u otros que sean elegibles por primera vez. Para profundizar sobre la evolución del Draff consultar en https://operations.nfl.com/es/paso-a-la-nfl/el-draft-de-la-nfl/evolucion-del-draft-de-la-nfl/. Verificado el 05 de enero de 2026, a las 11:00 horas.

[22] Colocada en el lugar 26 de 211 en el campo clínico y el 52 de 212 de neurología clínica.

[23] Bennet I. M.D., M.P.H.; DeKosky, Steven T. M.D.; Minster, Ryan L. M.S.I.S.; Kamboh, M Ilyas Ph.D.; Hamilton, Ronald L. M.D.; Wecht, Cyril H. M.D., J.D. Chronic Traumatic Encephalopathy in a National Football League Player, Neurosurgery. 2005 Jul;57(1):128-34; discussion 128-34. doi: 10.1227/01.neu.0000163407.92769.ed. PMID: 15987548.

[24] En general, en Bennet I. M.D., M.P.H.; DeKosky, Steven T. M.D.; Minster, Ryan L. M.S.I.S.; Kamboh, M Ilyas Ph.D.; Hamilton, Ronald L. M.D.; Wecht, Cyril H. M.D., J.D. Chronic Traumatic Encephalopathy in a National Football League Player, Neurosurgery, op. cit.

[25] Ídem.

[26] Científico estadounidense que en 1956 determinó la edad de la tierra (4.500 millones de años), por medio del estudio del contenido de plomo en un meteorito.

[27] Científico toxicólogo estadounidense.

[28] Para profundizar en el tema, consultar en https://www.dejusticia.org/column/ciencia-conciencia-y-contraciencia/. Visto el 09 de enero de 2026, a las 17:14 horas.  Sobre los efectos del plomo en la salud humana en Barajas Calderón H. I. et al. Intoxicación por plomo y su impacto en la práctica clínica: artículo de revisión, Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, México, 2022, vol. 6, núm.1, recuperado https://ciencialatina.org/index.php/cienciala/article/view/1792/2547 el 09 de enero de 2026.

[29] La discapacidad total – categoría alta – y parcial -categoría bajo – están reservadas para jugadores que fueron discapacitados como resultado del juego, en la época rondaba los 12 mil y 3 mil dorales mensuales. El propio Iron Mike por conducto de un abogado presentó ante la NFL, una reclamación por discapacidad, de acuerdo con el parecer de cuatro médicos que unánimemente concluyeron que presentaba una lesión cerrada en la cabeza como resultado de múltiples contusiones, confirmada por el propio médico de la organización, por lo cual su junta de pensiones otorgo la categoría parcial, se presentó una apelación ante el Tribunal de Distrito de los EE. UU., en Baltimore, donde se encuentra la sede de la junta de pensiones. El juez revocó la decisión de la junta de pensiones de la NFL, por primera vez en la historia se había tomado tal acción contra la NFL. Llevaron el caso a la corte federal. Dijeron que Mike Webster -quien había sufrido probablemente 25.000 choques violentos durante su carrera y ahora vivía de Pringles y Little Debbie pecan rolls, quien ocasionalmente estaba catatónico, en una posición fetal por días- dijeron que Mike Webster no calificaba para la discapacidad completa, para profundizar ver en https://www.gq.com/story/nfl-players-brain-dementia-study-memory-concussions publicado para la revista GQ por Jeanne Marie Laskas, que inspiró el filme de 2015 Concussion, protagonizado por Will Smith.

[30] También ver en https://www.gq.com/story/nfl-players-brain-dementia-study-memory-concussions publicado para la revista GQ por Jeanne Marie Laskas,

[32] Sobre la carrera profesional de la profesora en neurología y patología, ver en https://www.bumc.bu.edu/neurology/profile/ann-mckee-md/. Consultado el 05 de enero de 2026 a las  17:00 horas.

[33] Ver en https://www.nflfoundation.org/. Consultado el 09 de enero de 2026.

[34] Vélez C., B., Sociología del deporte: algunos problemas teóricos y epistemológicos, Educación física y deporte, vols. 14-15 , Medellín, 1992-93, pp. 65-72, p. 70.

[35] Dunnig

[36] Christine M. Baugh, Julie M. Stamm, David O. Riley, Brandon E. Gavett, Martha E. Shenton, Alexander Lin, Christopher J. Nowinski, et al. Chronic traumatic encephalopathy: neurodegeneration following repetitive concussive and subconcussive brain trauma, Brain Imaging and Behavior, Springer Science+Business Media, LLC 2012,

[38] Protocolo de conmociones (2009) 1. Evaluación Inmediata: Cuando se sospecha que un jugador ha sufrido una conmoción cerebral, se detiene el juego de inmediato y se le somete a una evaluación en el campo por parte del personal médico. 2. Evaluación en Vestuarios: Si se confirma una conmoción cerebral o se sospecha fuertemente, el jugador es trasladado al vestuario para una evaluación más completa. El personal médico utiliza una serie de pruebas y cuestionarios específicos para determinar la gravedad de la lesión. 3. Retorno Gradual: Un jugador que ha sufrido una conmoción cerebral no puede regresar al juego hasta que haya completado un protocolo de retorno gradual. Este proceso incluye etapas de ejercicio supervisado y evaluaciones médicas periódicas para asegurarse de que el jugador esté completamente recuperado antes de volver a jugar.

[40] Preparadores físicos certificados independientes, denominados quienes son otros ojos para observar posibles lesiones

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